jueves, 27 de agosto de 2009

Parque Enrique Gómez Carrillo


A decir verdad, creo que nunca había escuchado el nombre del escritor Enrique Gómez Carrillo. Tampoco ninguna de sus obras. La verdad desconocía su fascinante trayectoria.



Después de la labor que nos asignó nuestro licenciado de literatura, he investigado un poco acerca de él. También he preguntado a familiares y compañeros de trabajo sobre el tema. Me he quedado impresionada de la información que hay y de los comentarios que he escuchado. Fue como darle cuerda a todos cuando toqué el tema.



Me parece que Enrique Gómez Tible es un digno representante, a nivel mundial, de la literatura guatemalteca.



Todos sabían también que hay un parque, el parque Concordia, que lleva su nombre. Algunos sabían lo que piensan hacer con el parque, otros no. Yo me acabo de enterar.



Está bien que el señor alcalde quiera que su Transmetro pase por la 6ta avenida. Está bien que quiera buscarle un lugar a los vendedores de dicha avenida. Pero, creo que un parque no es el mejor lugar. No sólo porque lleva el nombre de tan ilustre escritor, sino porque también es un lugar hostórico, es uno de los pocos parques que quedan y nos etarían robando un lugar donde caminar, descansar, jugar, leer y respirar libremente. Aunque no con gran seguridad pero si con libertad.



También al quedarse el parque se está quedando, junto con sus obras, un pedazo importante del escritor. Y creo que servirá, para que más jóvenes, como yo, tengamos la iniciativa de conocer más sobre los literatos de nuestro país y sus obras.



Este posteo es una muestra de descontento y oposición, hacia la absurda decisión que la municipalidad ha tomado con respecto a un parque de la nación.


viernes, 14 de agosto de 2009

La literatura va para Internet


El Internet es el medio de comunicación de moda. Es un medio que le está robando raiting al resto de medios. Posee imágenes, color, audio, movimiento, instantaneidad, libertad, accesebilidad, expansión y muchas características más. Por lo que también considero que es un buen medio para la literatura, y en especial la guatemalteca.


Estamos en un país que no valora ni apoya lo nacional. En un país, dónde supuestamente en el artículo 35, del título II, de la Constitución Política de la República, hay libertad de expresión. Pero, como buenos chapines siempre hay un pero, a la par de esa libertad de expresión hay censura y sesgo de la información, opiniones, etc. Y el Internet es una escapatoria a ese túnel. Me parece muy buena idea usar este medio para expresar los sentimientos, plasmar ideas y compartirlas con verdadera libertad de expresión y a muy bajo costo.


Aunque a la par de todo lo anterior, no estoy de acuerdo en un pequeño detalle. Tener la libertad para escribir lo que pensamos, no quiere decir que tenemos la libertad de escribir sin tomar en cuenta reglas de ortografía y puntuación. Porque una tilde o una coma puede cambiar el significado de una palabra y de un texto. En Internet casi siempre se corre el riesgo de que al bajar textos, se encuentren algunas o varias faltas de ortografía. En el artículo, "La literatura va para Internet" encontré muchas cosas interesantes, como las que acabo de mencionar anteriormente. Pero, también encontré faltas ortográficas, lo que me hizo detenerme un par de veces y leer de nuevo una oración para poder entender. Como maestra, cuando mis niños tienen problemas en la ortografía, los mandó a leer mucho, para que puedan mejorar. Pero, creo que mi técnica no funcionaría si leyeran textos así. Y creo que si publican sus textos en Internet, es porque quieren que la gente que lo desee los lea. Sin embargo, si no se dan a entender, no vamos a captar lo que quisieron expresar.


Finalizando, me pareció un artículo interesante y me parece un buen pronóstico. Cada vez se están leyendo menos libros y se están consultando más páginas y blogs en Internet. Y la literatura se seguirá expandiendo y ya no se va a asociar solamente con la palabra libros.

lunes, 27 de julio de 2009

Escritores Indígenas

Humberto Ak'abal



Camino al Revés


De vez en cuandocamino al revés:

es mi modo de recordar.


Si caminara sólo hacia delante,

te podría contar

cómo es el olvido.


Hablo


Hablo

para taparle

la boca al silencio.



Maya Rossana Cú Choc


Poesía de lo Propio


Nací mujer

predestinada al llanto

desde siempre bebí palabras sumergidas en sueños

en mis dos países hubo muros que aún quiero derribar

-botar piedras de siglos no es fácil para cuatro niñasde cinco años -

en mis dos países aprendí a amar a las de mi piel

de mi voz de mi cuerpo de mis lenguas

nunca encontrémi camino

lo sigo buscando

nací mujer

nací sola

crecí sola

sigo sola


Comentario


Me parece que son buenos poemas. En realidad no gusto tanto de la poesía guatemalteca, porque me imagino que el entorno o la vida de dichos poetas debió haber sigo triste, por lo tanto eso es lo que transmiten en sus obras. Sin embargo, los poemas anteriores me parecieron interesantes.


Me gustaron los poemas de Humberto Ak'abal, por su forma contrastante de escribir, de mezclar elementos opuestos en una sola oración. Lo me hizo leerlos varias veces para poder interpretarlos.

sábado, 11 de julio de 2009

CUENTO GUATEMALTECO


ADOLESCENTE


Fue un viernes por la tarde. Acababa de salir del colegio, después de una larga y aburrida clase de matemáticas. Fui a la sexta avenida. Al pasar frente a un almacén la vi a ell, al lado del mostrador, con unos ojos claros dormidos, su pelo liso y rubio. Me puse nervioso. Me entró una prisa loca y casi sin darme cuenta llegué al Parque Central. De mi mente no se podía borrar aquella imagen encantadora.


Al día siguiente, al no salir del colegio, me encaminé nuevamente hacia la sexta avenida. A toda costa tenía que volver a ver a aquella muchacha encantadora. El corazón me palpitaba pesadamente. Al pasar frente al almacén "El León", la volvía a ver. No sé que me sucedio en aquel momento: automáticamente continué caminando con rapidez nerviosa como si alguien me persiguiera.


Muchos otros días sucedió lo mismo. Antes de llegar al almacén de mis sueños, siempre hacía el mismo propósito: "Hoy pasaré despacio y la contemplaré con calma". Otos días pensaba: "Con disimulo voy a entrar al almacén para preguntar por el precio de una corbaya; así podré verla a mi gusto".


No me explico por qué se repetía la historia de siempre; cuando ya estaba frente al almacén, el maldito nerviosismo me empujaba hacia delante; me cogía una prisa sin sentido y, cuando me daba cuenta, ya había pasado de largo. "Es mi excesiva timidez", me consolaba yo mismo. Alguna vez intenté regresar, pero temía que ella se riera de mi.


Los días en que pasé frente al almacén, en mi tonta prisa, apenas me daba tiempo de dar un furtiva mirada. Ella siempre estaba en el mismo lugar, como esperando que yo pasara. Unos días la veía con vestido azul, otros, con uno rosado a cuadros, otros con un celeste claro. Cuando ya me había alejado, pensaba para mí: "Es la mujer de mis sueños; si pudiera hablarle... Creo que nos entenderíamos al instante. El corazón no se equivoca".


Una tarde, antes de salir del colegio, le conté mi pena a mi amigo Mario, que también tiene 17 años como yo.


"No seas ridículo -me dijo. Yo te acompañaré y entraremos juntos a ver a tu princesa; ya te diré si es la maravilla del mundo, como tú dices".


Yo iba más nervioso que nunca. Me había puesto una camisa amarilla con cuello de tortuga; llevaba unas botas de tacón alto y un pantalón vaquero azul claro. Cuando mi mamá me vio arreglándome, me dijo: "Hijo, pareces una señorita; ya llevas quince minutos delante del espejo".


Tres cuadras antes de llegar a nuestra meta, Mario quiso levantarme el ánimo: "Fúmate este cigarrillo; te pondrá en onda. Ánimo, mano. Calmado". Me lo fumé con precipitación. "Calmado, mano, calmado. Yo hablaré; no tengas miedo".


Llegamos. De un vistazo me dí cuenta de que ella estaba en el mismo lugar de siempre, junto al mostrador. "Está alllí". "Entonces ni hablar; entremos".


Admirado de mi soltura me acerqué con desición al mostrador. "Señorita..." y me quedé clavado en el suelo con mirada de tonto. Mario casi reventaba de la risa. La princesa de mis sueños, que siempre estaba en el mismo lugar del almacén, con sus ojos soñadores, su pelo rubio, liso y con vestido cada día, era un maniquí.


Hugo Estrada


COMENTARIO


Este cuento me ha gustado mucho. Lo leí por primera vez cuando cursaba segundo básico. Lo tengo guardado desde esa fecha con otros cuentos guatemaltecos. Me gusta porque la temática es diferente a la de otras obras guatemaltecas, que suelen ser tristes, oscuras, nostálgicas, etc.


Este cuento me parece muy chistoso y lo asocio con la frase; "Demasiado bueno para ser verdad". Me parece que la situación que describe el autor nos ha pasado a muchos, en alguna ocasión. Cundo creemos en algo o en alguien que parece ser extraordinario, y después de un tiempo resulta no ser cierto. Aunque no siempre resulta chistoso como la historia de este adolescente.

viernes, 24 de abril de 2009

Leyendas de Guatemala

Leyendas de Guatemala es el título que llevaba el foro realizado el día de ayer, 23 de abril, por los estudiantes del séptimo semestre de Licenciatura, jornada nocturna, de la Escuela de Ciencias de la Comunicación, USAC. Tuvo lugar el auditórium Francisco Vela, de la Facultad de Ingeniería.

El foro tuvo como centro, ahondar sobre el tema de la leyenda en Guatemala. Prometía la presencia de tres initados especiales: el Licenciado Haroldo Rodas, la Doctora Gladys Tobar y el Licenciado Celso Lara. Aunque este último brillò, pero por su ausencia.


Durante el evento se presentaron las leyendas ganadoras de un concurso que se realizó entre los alumnos. Siendo el segundo lugar Sabrina Díaz, con la leyenda "La vuelta del Chilero", presentación audiovisual; el primer lugar, Mónica Castillo con "Leyenda del Siete de Diciembre", representación teatral. Que a mi parecer dejó que desear. la actividad prometía algo màs. Pero, cabe reconocer, que si crearon un ambiente acorde al tema, con ayuda de personajes, velas, sonidos, etc.


Después de cada representación intervinieron los panelistas, anteriormente mencionados, que respondieron a las preguntas del moderador y del público. Realmente especialistas en el tema. La leyenda es un subgénero de la literatura, es un subgénero del género dramàtico comentaba la Doctora Gladys Tobar. Explicaba también que las leyendas van a determinar la conducta de cierto grupo social.


El Licenciado Haroldo Rodas, comentaba que de cada leyenda existe cientos de versiones, y que algunas leyendas tienen más vigencia en determinada región.


Me llamó mucho la atención, lo que comentaba la Doctora Tobar, acerca de un hecho periodìstico que se acaba de dar en un departamento de Guatemala, sobre unos restos humanos que habìan aparecido y que la gente que los encontró se puso a jugar con ellos. La gente ha empezado oir voces y sueños donde las personas de dichos restos les han pedido que los entierren como debe ser. A los periodistas no les han dejado usar sus cámaras. Comentaba que si alguno de nosotros nos fueramos a dicho lugar, podrìamos oir que lo que comenta la gente acerca del suceso, empiezan a formar leyendas y que seguramente iban a salir muchas sobre eso.


Si nosotros las tomaramos y las escribieramos, no es plagio, explicaban. Por qué lo hemos tomado de la tradición oral y lo hemos escrito con nuestras palabras y con nuestro propio enfoque. Entonces a eso se debe que existan varios libros con las leyendas de la Llorona, el Sobreròn, la Tatuana, etc., con el mismo contenido pero distinta forma.


A los panelistas y gandores del concurso se les entregó un reconocimeinto por su participaciòn, al final del evento. Finalizò al rededor de las 7:30 p.m. con un pequeño refrigerio. Considero que estas actividades deben realizarse y fomentarse para que conozcamos más acerca de nuestra riqueza literaria y cultural.